martes, 5 de agosto de 2008

La tergiversicina

El álbum a tratar hoy se podría decir que es una historieta "rara por ser normal". Me explico: por aquel entonces Ibáñez estaba empezando a realizar historietas sobre temas de actualidad, sobre figuras famosas importantes, y, sin embargo, nos sorprende con una historieta atemporal sobre un nuevo invento del profesor Bacterio. La tergiversicina, que proviene de "tergiversar" y "-icina" (para darle un toque a medicamento, como la chiclemicina) es un extraño invento que altera el flujo habitual de las cosas. Viene a ser un gas invisible que cuando reacciona en ciertos elementos les cambia sus propiedades, a veces mentales, a veces físicas o a veces de funcionamiento, creando de alguna manera una actitud antagónica y antónima de la existencia de dicho elemento tergiversado. Esta paranoia da pie a muchas posibilidades: produce una tremenda locura a aquellos que la sufren, ya que el gas actúa indiscriminadamente y de manera azarosa en los elementos. Es extraño en ese aspecto, puesto que no todo queda impregnado al cambio, sólo elementos puntuales a su paso. ¿Será que sólo reacciona cuando hay una cantidad determinada de gas concentrado? ¿o funciona por pura chiripa cuando le da la venada? El caso es que estamos ante una divertida catástrofe nueva del profesor Bacterio, puesto que un planteamiento de invento así da mucho juego (aunque quizás no se le ha sacado el máximo partido o el autor decide en momentos puntuales narran la historia de una manera más tópica, dejando de lado los efectos del gas).

¡Lo bien que iría esto cuando le da a uno el sol de cara!

Por una banda hay el precedente lógico de éxito: bien es cierto que uno de los paradigmas del humor está, precisamente, en mutar las variables habituales de los objetos, para así propinar risa ante la rareza. Ya sea mediante juegos de palabras o alterando composiciones gramaticales, sea como sea, el humor siempre se ha nutrido (en una de sus variantes) en generar situaciones adversas, que por su ilógica contradicción generan cierta risa por su extrañeza. Es por ello que Ibáñez pisaba sobre seguro con este invento: sabe que la fórmula funciona. Ahora sólo falta desarrollarla. Bien es cierto que es todo un acierto fundar el pánico entre los asistentes al ser una inevitable epidemia (a la vez que secreta, porque nadie, excepto nuestros agentes, son conscientes de sufrir los efectos de algo extraño, aunque se percaten de sus anomalías).

La primera vez hace gracia ... pero a la cuarta ...

Lo único a lamentar es que a veces las situaciones son un tanto previsibles, o demasiado pilladas por los pelos. A veces, digo, vemos cómo en un coche en que la marcha adelante va para atrás acabas deduciendo que el girar el volante a la derecha te direcciona a la izquierda (no es que sea un sabio pero ... ¿es previsible, no?). Otras veces sufren inesperadas pero a la vez ilógicas transformaciones, como la de Filemón con una fotocopiadora, ya que, en el hipotético caso de que imprima al usuario y no al papel (cosa que lo que podría hacer es eliminar el documento en vez de copiarlo, por ejemplo) en todo caso el usuario debería salir clonado entero, ¿no? y no esa especie de "monstruo" simétrico que descoloca bastante al lector. Estamos ante un grave dilema, pues: por una banda no queremos que sea previsible, pero por la otra no queremos que sea lo suficientemente extraño como para no discernir los efectos del gas. Considero que la clave está en que la transformación perfecta no requiera de explicación textual, aunque dicho texto sea fundamental para reafirmar los efectos, pero debería poder discernirse con un golpe de vista.

Te ha fotocopiado de una manera muy rara, ¿no?

Por todo ello, una de las claves de este álbum está en lo imprevisible precisamente, un factor que tan bien sabían utilizar los Monthy Phyton: cualquier cosa inesperada puede suceder, absurda, instantanea. ¡Atentos, no pierdan detalle! Aunque el ritmo de Ibáñez en ese aspecto no es tan frenético, puesto que el texto relantiza la acción, y suele nutrirse de varias viñetas en los actos, pero sea como sea, el efecto sorpresivo reside allí (a pesar de lo dicho anteriormente sobre lo previsible y lo ilógico).

¿qué tendrá que ver la línea telefónica con la dietética? ¡botarates!

No obstante, hay grandes perlas: como la linterna que da sombra, o el antológico fin de capítulo con Mortadelo y Filemón robando una moto porque "nunca te ve la policía" y, al hacerlo y estar bajo los eflujos de la tergiversicina, aparece todo quisqui de las fuerzas del orden, con una gran viñeta en que los agentes se ven prácticamente empequeñecidos ante la anómala presencia policial (la magia de este gag erradica ante la profunda crítica social ante la pasividad policial en la delincuencia). También resulta muy ingenioso el método de ganar dinero de Mortadelo, el cual mete café en la máquina de café para que salga dinero (todo al revés, vamos).

El momento más tremendo de todo el álbum XD

De todos modos, por increíble que parezca, los momentos más hilarantes suelen darse con el Súper de por medio, sufriendo las mil y una calamidades. Suele ser cuando más coherencia sufren las transformaciones (aunque no siempre, como el teléfono que quita línea de régimen en vez de dar línea de voz, quizás lo más cogido por los pelos de todo, quiero decir, más lógico sería que le dejase a uno mudo). Aunque hay los ya antes episodios mencionados de "no-transgiversidad" en que, por ejemplo, vivimos un episodio en que el Súper es invisible y todas las desgracias que acarrea el no verlo.

¿Quién no ha soñado esto alguna vez? ... pero sin café, claro ...

Un aspecto a lamentar es la cantidad de veces que utilizan un vehículo y que, por lógica, funciona del revés, y tienen un viaje de lo más peligroso. Ya no sólo por lo previsible, sino por lo repetitivo dentro del mismo álbum. Aun así, los lugares más frecuentes son la oficina y la calle, aspecto que no crea estereotipos de lugares clásicos ya manidos y que da cierta espotaneidad que favorece al álbum. El único lugar estereotipo es un hospital, curiosamente en uno de los primerizos episodios, donde a Ibáñez debió aburrirle (tras hacer el capítulo) el hecho de tener que recurrir siempre a los mismos lugares. Luego van al campo, para cazar al caco, pero no funciona como lugar estereotipo sino más bien como cambio de ambientación.

¿Os imagináis profanar gente de un cementerio e ir descubriendo cómo eran vivos? Sí, mejor me callo ...

Para acabar, destacar el genial acierto de Ibáñez de utilizar una palabra "complicada" para dar nombre al álbum. Bien es cierto que de pequeño no entendí nada de este álbum. Hasta que descubrí el significado de "tergiversar", claro está. Y mira tú por dónde que una tontería así se le queda a un fan de Mortadelo en la mente, ¡y que se atreva el profesor de Lengua a preguntarnos el significado de tergiversar! ¡verás qué rápido se lo contestamos! ¡culturismos a mí! ¡já!

Espero que no seas tan rápido en todo, Mortadelín ... ¡gran gag!

En definitiva se trata de un buen álbum, al menos de una buena idea, aunque en momentos se vuelva bastante tópico por no seguir los designios de la temática, quizás por el hecho de tirar millas y de ir solucionando rápido el álbum. Pero estamos antes un invento pronosticado para ser divertido, aunque a veces sea enrevesado y otras demasiado simple, pero en general, el humor está asegurado.

5 comentarios:

Chespiro dijo...

Un álbum muy estándar, pero todavía algo eficaz.
Para mí, la mejor parte es aquella en que el Súper se vuelve invisible, recurso, que, aunque no nuevo, saca todavía sonrisas.
El resto del álbum es más discreto, la verdad.

Oscar+AB dijo...

Lo cierto es que podría haber sido más probechoso, aunque tiene sus momentos buenos y malos. Aun así siempre ha sido fruto de mi atención lo que es el invento, aunque a la hora de la verdad sea tan ambiguo. No sé si hacer un cómic así o si eso sería "expropiación de ideas" :)P (no tengo royalties para pagar a Ibáñez, jeje)

LAUREANO PRODUCTIONS dijo...

Me gustan mucho tus criticas sobre libros!
Podrias escibir un post sobre la maquina de Bacterio de "El dos de Mayo!"
Y si quieres lo dedicas a Mortadelo de la Rapita XD

Oscar+AB dijo...

Gracias, laureano :D

No creo que pueda escribir sobre ello por ahora, puesto que aún no me he leído esa historieta :)P. Pero a ver con el tiempo :)P ;) Lo tendré en cuenta ;)

LAUREANO PRODUCTIONS dijo...

el blog de la TIA ya esta en marcha!!
entrad en http://latiacuartelgeneral.blogspot.com
Porfavor, pasadlo.